Que no caven en mi pecho

Que no caven en mi pecho

Que no caven en mi pecho

Pasamos del dicho al lecho,
no me di por enterrado,
piedras sobre mí ha dejado…
¡Que no caven en mi pecho!

Y ahora dime lo que acecho
con mi yo depre dador,
yendo de caza mayor
me sorprendí por ser presa
a pesar de lo que pesa
saber tu amargo sabor.

¡Que no caven en mi pecho!
o hallarán amor tajado,
los restos del desamor
que cerró un maltrato hecho
por probar lo no aprobado
y despertó a un soñador.

Fuiste chica de portada
y yo chico y deportado,
como un intruso en tu estado
yo hice gracias, tú de nada.

Iba hilando la jugada
y yo no me moví, miento,
me llevó violando el viento,
pedí auxilio y tuve exilio
al averno de Virgilio
donde entre brasas me siento.

¡Que no caven en mi pecho!
o hallarán amor tajado,
los restos del desamor
que cerró un maltrato hecho
por probar lo no aprobado
y despertó a un soñador.

Imágenes de “El Infierno” (1911) de Milano Films. Adaptación libre de la obra de Dante Alighieri

Mundo enfermo