15 feb Que no caven en mi pecho
Pasamos del dicho al lecho,
no me di por enterrado,
piedras sobre mí ha dejado…
¡Que no caven en mi pecho!
Y ahora dime lo que acecho
con mi yo depre dador,
yendo de caza mayor
me sorprendí por ser presa
a pesar de lo que pesa
saber tu amargo sabor.
¡Que no caven en mi pecho!
o hallarán amor tajado,
los restos del desamor
que cerró un maltrato hecho
por probar lo no aprobado
y despertó a un soñador.
Fuiste chica de portada
y yo chico y deportado,
como un intruso en tu estado
yo hice gracias, tú de nada.
Iba hilando la jugada
y yo no me moví, miento,
me llevó violando el viento,
pedí auxilio y tuve exilio
al averno de Virgilio
donde entre brasas me siento.
¡Que no caven en mi pecho!
o hallarán amor tajado,
los restos del desamor
que cerró un maltrato hecho
por probar lo no aprobado
y despertó a un soñador.
Imágenes de “El Infierno” (1911) de Milano Films. Adaptación libre de la obra de Dante Alighieri