manada de lobos

Todos contra todos

En internet también se siguen tendencias. Y aunque cuando hablamos de comunicación siempre nos referimos a la necesidad de diferenciarse, al final parece que para muchos el miedo a ser diferentes les lleva a tomar un camino bastante transitado, que, aunque en principio puede parecer más fácil y seguro, les hará muchísimo más difícil destacar de la competencia.

En un mundo globalizado no hay panaceas globales

panaceaEse miedo a diferenciarse está programado en lo más íntimo de nuestra naturaleza y creemos que facilitará nuestra aceptación por parte de los otros. Puede que sea así en muchos ámbitos, pero para la comunicación y los negocios no funciona. Las manadas siguen a los líderes porque éstos marcan el camino.

Si todos los individuos decidieran tomar el mismo sendero, hacer las cosas de igual manera e imitar la conducta de sus semejantes, pronto nos veríamos abocados a un callejón sin salida, obligándonos a competir unos contra otros por los mismos recursos. Curiosamente, la estabilidad no puede basarse en una receta única sino en la diferenciación y la diversidad.

Comportamiento de manada

manadaSi llevas bastante tiempo usando internet habrás visto muchas cosas. Te acordarás de cuando todos querían que sus páginas web tuvieran una presentación animada realizada en Flash. En la mayor parte de los casos era puro efecto sin contenido que obligaba al usuario a esperar una carga para luego saltarse la introducción.

Habrás visto cómo en un tiempo todas las webs se inundaron de vínculos sociales del tipo “síguenos en facebook” y similares, como si con solo poner un logo se obrara una magia inexplicable. Todos querían sus escuditos, aunque condujeran a páginas sociales mal mantenidas y peor planteadas.

También habrás visto cómo han proliferado los blogs, en muchos casos poco actualizados, o sin nada que contar, utilizados como meras herramientas para ganar posición en los buscadores. Es penoso encontrarse contenidos creados para las máquinas que no son más que un recopilatorio de palabras clave para intentar “engañar” a los buscadores, y en definitiva a las personas que los usamos.

Es posible que también hayas notado que muchas pequeñas empresas han montado su tienda online atraidos por el mercado global sin ser conscientes de que no es fácil competir en él. Si ya es de por sí bastante difícil conseguir conquistar una posición en tu zona, cuando tu competencia es todo el mundo, tus posibilidades son muy pequeñas si no tienes un producto o un servicio claramente atractivo, una buena imagen y unas correctas estrategias de comunicación.

Cantos de sirena

sirenaQuizás también te hayas parado a pensar que un mercado global implica un “todos contra todos“, así que puedes correr el riesgo de desentenderte de cuidar tus clientes y productos “de toda la vida”, y embarcarte en una batalla estéril. Puedes olvidar que la tecnología también se puede usar para dar valor añadido mejorando los servicios que ofreces, y caer en la trampa de trabajar para seguir dando poder a los buscadores y las redes sociales.

¿Te has parado a pensar que si no vendes quizás sea más productivo buscar tu propio camino que intentar ganarle la mano en posicionamiento a miles de empresas que ofrecen lo mismo y que además estaban antes? Quizás puede que descubras que el SEO no es tu prioridad.

¿Has llegado a plantearte que las redes sociales no son una imposición? Frases como “si no estás en ellas no existes” -siempre procedentes de alguien con interés en esa idea- han conseguido llenar las páginas de las redes sociales de ruido, uno de los principales enemigos de la comunicación eficaz.

La principal responsabilidad de estos hechos no recae en los clientes, atraídos por modernos cantos de sirenas, sino en los “profesionales” que además de no librarles del espejismo -muchas veces porque también viven en él y de él-, intentan sacar provecho de necesidades falsas, o, cuando menos, hacen literalmente lo que el cliente les piden sin analizar su eficacia ni proponer alternativas.

Nadie tiene siempre la razón

Y aunque seas un cliente no eres una excepción. No hay duda, los profesionales deben saber oir a sus clientes y entender sus necesidades. Esto es importante porque son responsables de analizar sus proyectos, estudiar su viabilidad y coherencia, orientarle en lo que necesitan y proponer las soluciones individualizadas que mejor se adaptan a sus requisitos. Algo imprescindible si no queremos que acaben haciendo exactamente lo mismo que los demás e inmersos en una batalla de todos contra todos.